Eras

Me solía ver mínima,
Diminuta a tu lado,
Tanto que para besarte tenía que dar un par de saltos.
Te conocía hasta el más profundo detalle,
Con tu vida perfectamente arreglada
Y una mirada tan profunda que atravesaba
mis muros cual mantequilla.
Eras un buen hombre, un buen ejemplo,
Tu risa me mataba a carcajadas y tus labios tan
rojizos en invierno.
Tenías ese arte de hacerme mover la cintura
mientras bailábamos, y vaya que si bailabamos..
Tu, esa clase de sentimiento peligroso que existe
en mis sueños locos,  genuino y romántico.




Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Sirenas

Kissing a sunset.

Falta